
Carta de dote
En la ciudad de Badajoz a ocho días del mes de abril de
mil y seiscientos y sesenta y seis años, ante mí, el
escribano, y testigos, pareció Marcos de Huicochea, natural de la
parroquia del consejo de tierra y el señorío de Vizcaya, vecino de esta
ciudad, y dijo que por cuanto a servicio de Dios, Nuestro Señor,
está tratado de se casar según orden de la Santa madre
Iglesia con María de , viuda de Alonso Díaz Raposo,
herrador, difunto, y mediante la voluntad de Dios,
Nuestro Señor, tendrá efecto, y la susodicha le quiere dar y
entregar los bienes y otras cosas que se hará mención,
y el dicho otorgante los quiere recibir, y poniéndolo
en ejecución los recibe, tasados los bienes de ropa por
González, la castaña, viuda, vecina de esta ciudad, y los
demás de consentimiento de ambas partes, los cuales
recibe en la tasación y aprecio en la manera siguiente:
Treinta y seis varas de colonia de seda negra
y plata falso, tasada a dos reales la vara.
Ciento y ochenta y siete varas de colonias de
diferentes colores, tasada cada vara a dos reales.
Cuatrocientos y treinta y seis varas de
listones de diferentes colores, tasada cada vara a un real.
Una libra de seda de diferentes colores a seis reales la onza.
Cinco piezas de cintas de hiladillo de seda,
tasada cada una a cinco reales.
Cuatro libras de cintas de hilado más
tasada cada libra a veinte reales.

Dos libras de hilo de colores a diez y ocho reales.
Ocho madejillas de hilo portugués a tres reales.
Media gruesa de cordones de seda, tasadas en veinte reales.
Gruesa y media de cordones de hea a diez y ocho reales
la gruesa.
Treinta agujetas de hilo blanco y azul y media
gruesa de agujetas de cuero, tasado todo en seis reales.
Una libra de cardenillo, otra de alumbre, otra
tasado en veinte y tres reales.
Libra y media de azafrán tasada a doce ducados
la libra.
Seis libras de comino a cinco reales.
Veinte y cinco libras de azúcar en piedra,
a cinco reales y medio la libra.
Siete dedales de azófar tasados en cuatro reales.
Un cuarterón de solimán y atíncar en siete reales.
Dos libras y media de albayalde tasadas
cada una a cinco reales.
Un papel de alfileres cuatro reales.
Seiscientos y ochenta y dos reales en moneda
de vellón y los trescientos y ocho reales en
moneda de vellón de a dos maravedies, y los trescientos
y setenta en moneda de plata que
hará ducado a vellón hace la dicha cantidad.
Jubón, basquiña y ropa de tafetán doble

negro tasado en veinte ducados.
Una almilla de tafetán noguerado y una
basquiña de sarga cabellada, tasado todo en
doscientos reales.
Un guardapiés de camelote de lana verde
con tres guarniciones de puntas negras,
tasado en setenta y siete reales.
Otro guardapiés de sempiterna
encarnada con una guarnición de oro en cien reales.
Un coletillo de damasco de seda de dos
colores y otro de sarga verde, con guarnición de
puntas en tres ducados.
Cuatro colchones de lienzo con sus
henchimientos de cama de lienzo con puntas pequeñas,
tasados en doscientos y veinte reales.
Un cobertor de lana colorado usado, traído en doscientos reales.
Dos cobertores de paño, el uno colorado y otro
verde, usados y otro blanco de lana, tasados
todos en cien reales.
Una sábana grande de lienzo fino nueva
con encajes de hilo tasada en ocho ducados.
Cinco sábanas de lienzo casero, tasada cada una
a cuarenta reales.

Un travesero con dos acericos de holanda
bordados de seda verde, tasado en cien reales.
Cuatro almohadas de lienzo ordinario, tasada
cada una a ocho reales.
Unos manteles finos alemaniscos tasados en
cuatro ducados.
Una antecama y antepuerta de red tasado
en cuatro ducados.
Una cama de madera tasada en ocho ducados.
Una arca encorada vareteada y una arca
pequeña y una mesa pequeña y otra arcas
mediana y otro bufete pequeñito, tasado
todo ello en ciento y cincuenta reales.
Un almirez de metal con su mano, cuarenta reales.
Tres sillas negras usadas en cien reales.
Una docena de loza fina tasada en treinta reales.
Una fuente de estaño en doce reales.
Un mortero blanco en ocho reales.
Dos sartenes, un tacho de cobre y una caldera
de azófar y otro caldero pequeño de cobre,
tasado todo en cien reales.
Un oficio de herrador con todos su adherentes
y piezas que se hará mención, tasado en la
manera siguiente:

Dos pares de tenazas tasadas en veinte y cuatro reales.
Un martillo de peña tasado en treinta reales.
Un pujavante, veinte reales.
Una porrilla de adobar clavos, en seis reales.
Tres hierros de labrar, nueve reales.
Un puntero, cuatro reales.
Dos martillejos de herrar, seis reales.
Un escoplo con su bocado, seis reales.
Una caja de flemes, seis reales.
Una bigornia con su banco en veinte ducados.
Un alguidar grande vidriado y dos cedazos
en cuarenta reales.
Dos toallas de lienzo fino en tres ducados.
Tres servilletas caseras a seis reales.
Una colcha de algodón usada en tres ducados.
Una sábana usada de lienzo.
Otra sábana de estopa casera en tres ducados.
Todos los cuales dichos bienes importan
cinco mil trescientos y veinte y ocho reales, que el
dicho Marcos de Huicochea confesó van tasados en
su justo precio y valor a su contento y satisfacción,
y todos ellos los recibió a su poder en mi
presencia y de los testigos que se hará mención