Inventario y carta de dote
que entra al matrimonio
Juana Hebrero. En 15 de marzo de 1834.
En la villa de Algete, a quince días del mes de marzo,
año de mil ochocientos treinta y cuatro, ante mí
el escribano y testigos, Celedonio López Alonso, viudo de
María Prieto, vecino de esta villa, dijo que tiene
tratado contraer su matrimonio según y como se
manda por la Santa Madre Iglesia con Juana
Hebrero, viuda de Manuel Rodríguez, de esta vecindad;
para el cual se están corriendo las amonestaciones
que el santo Concilio manda, el que se ha de
celebrar en todo el corriente mes y por cuanto la
susodicha entra al matrimonio varios bienes muebles
y semovientes para ayuda a superar las cargas de
él, han venido en inventariarlos y tasarlos, los
cuales con la tasación que les han sido dada por
personas inteligentes electas de conformidad de
ambos interesados son los siguientes:
Primeramente, un tablado de cama
y dos banquillos, en diez reales.
Ídem una enjerga de terliz mediada
en treinta reales.
Ídem un colchón con sábanas de terliz
poblado de lana en ciento y veinte reales.
Ídem otro colchón andado en sesenta reales.
Ídem dos sábanas de lienzo nuevas en
ochenta reales.
Ídem otra sábana de lienzo andada en
treinta reales.
Ídem otra sábana vieja en seis reales.
Ídem otra sábana de estopa en doce reales.
Ídem una manta blanca andada en diez reales.
Ídem una colcha manchega de colores en
noventa reales.
Ídem un par de fundas con sus almohadas
pobladas de lana en veinte y ocho reales.
Ídem un par de almohadas de percal, diez y
seis reales.
Ídem otra almohada de estopilla en cinco reales.
Ídem un rodapié de lienzo en doce reales.
Ídem una muda de ropa de mujer, nuevo,
en treinta y ocho reales.
Ídem otra muda de lienzo andada en
quince reales.
Ídem una mantilla de franela con
cinta de terciopelo en sesenta reales.
Ídem una basquiña de estameña en veinte
y cuatro reales.
Ídem un zagalejo azul de percal en
veinte y seis reales.
Ídem un guardapiés de frisa en diez reales.
Ídem un jubón de anascote en ocho reales.
Ídem otro de paño en seis reales.
Ídem dos justillos en cuatro reales.
Ídem dos pares de calcetas nuevas en catorce reales.
Ídem otros dos pares de calcetas en nueve reales.
Ídem tres pares de medias de lana en doce reales.
Ídem un pañuelo de paño en diez reales.
Ídem otro pañuelo negro en diez reales.
Ídem dos pañuelos en diez reales.
Ídem un delantal en nueve reales.
Ídem dos pares de zapatos en veinte y tres reales.
Ídem dos cortinas de cotón en diez reales.
Ídem una capa de paño de la Olineda, negro, en
ochenta reales.
Ídem tres costales, dos de cordoncillo y uno de
jerga, en veinte reales.
Ídem un par de alforjas en cinco reales.
Ídem dos sillas de espadaña en siete reales.
Ídem un cofre en veinte reales.
Ídem una arca vieja en ocho reales.
Ídem una mesita con cajón y tapeta en
diez reales.
Ídem un almirez con su mano en veinte reales.
Ídem dos sartenes, un cazo, un embudo y un
calentador en veinte y cuatro reales.
Ídem un podón, azadoncillo y una azada
de hierro en diez reales.
Ídem dos candiles, unas tenazas y unas
un candelero y una cucharilla en
veinte y seis reales.
Ídem una caldera de cobre en cincuenta reales.
Ídem un barreño grande en ocho reales.
Ídem una porción de piezas de Talavera y
Alcorcón en veinte y siete reales.
Ídem un peso con sus pesas en seis reales.
Ídem una cuartilla y un rasero en seis reales.
Ídem un vielo, una pala y un serón en diez reales.
Ídem una criba, un harnerillo y un harnero
grande en diez y siete reales.
Ídem una porción de paja en ochenta reales.
Ídem una espuerta y tres cestas en cuatro reales.
Ídem una tablina y tablero en cuatro reales.
Ídem una tinajita en quince reales.
Ídem en cuatro arrobas y media de
garbanzos en noventa reales.
Ídem una arroba y cinco libras de tocino en
noventa reales.
Ídem dos libras de manteca salada en siete.
Ídem un par de jamugas y unas sogas en
cinco reales.
Ídem una mula mohína de siete años en
mil reales.
Ídem el aparejo de la mula en veinte reales.
Ídem una casa en la población de esta villa
y calle que llaman de la Peña, linde: a
oriente casa de Juan García por su
mujer, a mediodía corrales de casa de Matías
González, a poniente herederos de Leo