
Doña María de Morales, tasación
de sus bienes.
En la ciudad de Granada, en
catorce días del mes de enero de mil
setecientos y seis años, ante mí, el escribano público, y
testigos, parecieron Francisco Priego, maestro
del arte del tejido de la seda, vecino de esta
ciudad, tasador nombrado para tasar los telares y de los
que quedaron por fin y muerte de doña María de Morales, mujer que fue de don
Miguel Matute, y Martín Pérez, asimismo, vecinos de esta ciudad, y
tasador nombrado para tasar los demás bienes, que han quedado por fin
y muerte a la dicha doña María de Morales, cuyos
nombramientos tienen aceptados, y siendo necesario de nuevo, aceptan
bajo juramento que hicieron a Dios, y a una cruz en forma de
derecho, hacen y la tasación de todos los dichos bienes, en la forma
y manera siguiente.
Primeramente, una cama de tablas
en quince reales.
Dos colchones azules y blancos
poblados de lana en seis ducados.
Dos sábanas de crea angosta en
veinte reales.
Un cobertor blanco viejo en ocho reales.
Un paño de cama de bayeta verde, viejo,
en siete reales.
Dos almohadas con sus
henchimientos de lana en seis reales.
Una arca de pino con su cerradura
y llave en quince reales.
Otra arca con su cerradura y llave
de pino en quince reales.

Otra arquita pequeña en cuatro reales.
Un lienzo de la pura y limpia Concepción,
de pintura ordinaria, de siete cuartas
de largo en ocho reales.
Otro lienzo de señor san Miguel en tres reales.
Otro lienzo de señor san Antonio en tres reales.
Un velador de pino en tres reales.
Cuatro sillas de anea rotas en dos reales.
Un escabelillo de nogal en dos reales.
Una mesica de pino de cinco cuartas de
alto en cuatro reales.
Un peso de cruz con sus balanzas de cobre,
y once libras de pesas de hierro en treinta reales.
Un almirez con su mano de peso de
cuatro libras en diez y siete reales.
Un anafe de hierro viejo en
seis reales.
Una sartén mediana en seis reales.
Otra sartén más pequeña en cuatro reales.
Una caldera de cobre, que pesa siete
libras, mediada en veinte y ocho reales.
Un cacico de cobre en cuatro reales.
Un rallo en nueve reales.
Un cacico de azófar en doce reales.
Un bufetico de nogal con su gaveta
y llave en quince reales.
Un bufete de nogal con su herraje en
quince reales.
Un lienzo de Nuestra Señora de la Soledad
con su marco dorado en
quince reales.

Otro lienzo de una cabeza de ancho como
de la Humildad, con marco negro en veinte
reales.
Otro lienzo de la degollación de san Juan Bautista
con su marco negro en doce reales.
Otro lienzo de señor san José de siete cuartas
de largo, sin marco, en diez reales.
Una mesa de pino formada en badana
colorada en diez reales.
Una tarima de cuatro tablas en seis reales.
Cuatro orzas de barro en cuatro reales.
Dos lebrillos de barro, y el uno rajado
en dos reales.
Cuatro candiles en cuatro reales.
Un telar de tejer raso, ainado de todas
las ainas necesarias en
cuatrocientos y cincuenta reales.
Otro telar de tejer felpa.
Asimismo, ainado de todas sus ainas en doscientos
reales.
Una redina en dos reales.
Un urdidor en cuarenta reales.
Un asador de hierro en nueve reales.
Y los dichos, Martín Pérez y Francisco
Prieto, bajo de dicho juramento que tienen dicho,
y en cumplimiento del auto del señor alcalde mayor,
que los ha sido notificados a los otorgantes de la
razón, que cada uno en dicho y otorgación del

aquí expresados, para que han sido
nombrados y fielmente a su leal saber y entender
sin hacer agravio a ninguna de las partes,
y así lo dijeron, otorgaron y declararon bajo
del juramento que tienen hecho, y que son de edad,
dicho Francisco Prieto de treinta y seis años,
de dicho Martín Pérez de sesenta y seis años,
y así lo otorgaron y firmaron el dicho
Martín Pérez con la estampilla que costumbra siendo
testigos; Francisco Vázquez Alejandro de Morales y
Fernando Solís, vecinos de Granada.